Él sol oscuro que rompe la cadena
Él cielo estrellado del cántico ancestral
Del baile infinito en él cosmos sideral
La piedra fértil que de sangre se rebosó
Quiebra la firme estaca
Libera los pies y él alma
En la era del fin del aciago.
Torbellinos submarinos, disparos de luz violeta
Reescribir la palabra que ya estaba escrita
Flotar sobre piedras esmeraldas
Retomar él camino perdido.
Un triángulo de corazones tiernos
Acurrucan al deseo no escondido
Hasta que los anillos del infinito se alinean
Una y mil veces más...
miércoles, 3 de julio de 2019
miércoles, 22 de mayo de 2019
Creo que hacía bastante tiempo/años no lo sentía, esos sueños con despertar incómodo habían desaparecido según lo que logro recordar. No es casualidad que surjan en los momentos es que intento replantearme mis expectativas a futuro pero ya se vuelve molesto con él pasar de los años.
Mientras escribía eso último caí en la cuenta que a principios de este mes se cumplieron 10 años, no fue sino hasta ahora que me doy cuenta que mi inconsciente me estaba mandando un sutil recordatorio. Lo bueno dentro de todo es que intento tomarlo como una oportunidad de reflexión, de crecimiento y auto conocimiento (hace solo un par de años habría sido mi puerta de entrada para hablarle, de seguro eso merece un salud de mi parte). De todos modos, y en la habitual linea temática del caldo de cabeza, me impresiona la cantidad de recursos cognitivos que debo dedicarle al tema, usualmente esta entre la delgada línea de la obsesión y la búsqueda de respuestas sin responder, eso y mi terrible capacidad de cerrar capítulos inconclusos por mis propios medios.
to be continued... Remember the one lyrics by u2
Mientras escribía eso último caí en la cuenta que a principios de este mes se cumplieron 10 años, no fue sino hasta ahora que me doy cuenta que mi inconsciente me estaba mandando un sutil recordatorio. Lo bueno dentro de todo es que intento tomarlo como una oportunidad de reflexión, de crecimiento y auto conocimiento (hace solo un par de años habría sido mi puerta de entrada para hablarle, de seguro eso merece un salud de mi parte). De todos modos, y en la habitual linea temática del caldo de cabeza, me impresiona la cantidad de recursos cognitivos que debo dedicarle al tema, usualmente esta entre la delgada línea de la obsesión y la búsqueda de respuestas sin responder, eso y mi terrible capacidad de cerrar capítulos inconclusos por mis propios medios.
to be continued... Remember the one lyrics by u2
sábado, 7 de abril de 2018
Niebla.
Nunca tuve la oportunidad de cerrar ese capítulo, siempre pensé que eventualmente se iría esa sensación, que algún día se irían las pesadillas. Siempre pensé que se trataba de él, siempre perdí el tiempo no entendiendo mierda lo que me pasaba. Nunca fue él, mi mente siempre me impidió mirar las consecuencias, siempre me tuvo ocupada pensando en su imagen y no en lo que significó.
Nunca comprendí, nunca quise ver... Nunca le he dicho a nadie y cuando intento decirle a él no puedo, por temor a que lo malinterprete. Nunca le he dicho a nadie lo que significó para mi ese 1 de mayo del 2009... Ese día en que mi burbuja explotó, ese día en que todas las expectativas que tuve se fueron al carajo, ese día en que nunca más pude recomponerme. Desde ese día, hubo una parte de mí que se quebró y nunca volvió a ser como era, el cliché del espejo roto en que se ven las marcas se volvió cierto con los años, ahí comprendí que los clichés existen por algo. Y ese cliché me pena, ese fantasma me persigue y me inmoviliza hasta hoy, casi 9 años después ese espejo sigue roto y me impide construir nuevas expectativas.
Ese futuro rosado, esa familia perfecta con hijos de la mano, esas caminatas por la playa hasta ser viejos se quebraron... y no sé si puedo hacer eso ahora. Me aterra, me da pánico, me hace sobrepensar, racionalizar... Le sumo la historia de mis padres y obtengo una imagen bastante perturbadora del matrimonio, de pasar una vida juntos.
No quiero decirle que no me atrevo a ver un futuro juntos, no me atrevo a decirle que no es por él, que él es un hombre maravilloso, probablemente el mejor que encuentre en el mundo, pero no me atrevo a volver a abrir esas heridas del pasado ante la posibilidad futura de que mi espejo se haga mierda y esta vez no queden pedazos para rearmarlo. No me atrevo a decirle que estoy quebrada por dentro sin que no me comprenda, arriesgándome a perder lo que podría ser mi única poprtunidad de ser feliz para siempre. No me atrevo a explicarle que yo no solía tener miedo, yo no solía ser celosa, yo no solía ser insegura, que en el proceso de tratar de arreglarme dañé a otra gente en el camino, no me atrevo a mostrarle mi vulnerabilidad, porque después de la última vez que lo intenté pude ver cómo su mirada cambió, como su imagen de mi fue distinta, me sentí expuesta y aterrada a la vez, una parte de mi sintió que lo perdió aunque él lo niegue, una parte de mi sintió que ya no estaba en su altar, que pasaba a ser otro ser humano como los demás, uno importante pero otro ser humano al fin y al cabo. No me atrevo a decirle nada a él porque tras todos estos años aún no logro descubrir qué está mal conmigo, por lo que el más mínimo intento por hablarle sería como mi segunda sesión con la psicóloga hace 2 años atrás, 45 minutos continuos de mí diciendo "no sé".
Tengo miedo, veo como todos mis cercanos se estabilizan, se comprometen... siento esa presión de "Hola, tienes 26 años y sigues soltera", junto con la presión de que no quiero que mis padres partan antes de verme con un anillo en la mano, la misma mano que mi mamá se esmeró tanto por salvar cuando tuve un accidente y me rompí el dedo anular de la mano izquierda, el mismo ahinco de cuando le exigió al cirujano que dejara mi dedo perfecto porque el día de mañana habría un anillo ahí.
Siento la presión del mundo sobre mí, siento la presión diaria de él diciéndome que quiere pasar el resto de su vida conmigo cuando yo aún no resuelvo mis temas y mi visión a futuro está con una densa niebla, la que me recordaba a los viajes por la mañana hacia Lampa pasando por Lo Echevers, esa niebla que no te dejaba ver más allá de 10 metros en frente tuyo. Así me siento, sentada en un asiento de esa micro, muerta de frío, mientras lo único que puedo ver a mi alrrededor es blanco, confiando en que el conductor no fallara, rogando para que todo pasara pronto, sin saber cómo sería, pero sabiendo que debía llegar a mi destino. No sé cuál es mi destino y tengo terror a equivocarme, soy la peor tomando decisiones, me puedo tardar horas escogiendo algo para comer y derrepente el mundo me bombardea con la idea del matrimonio. No estoy hecha para esto, no sirvo para decidir, no sirvo para todo lo que esto significa, tengo pánico de esos amigos que un día criticaron la relación y que el día mañana se planten frente a mi diciendo "te lo dije", ya sea con lenguaje verbal o no verbal, tengo pánico a equivocarme, a tomar la decisión incorrecta y nadie me ayuda a aprender cómo perder ese miedo. Nadie me ha enseñado a qué debería hacerle caso para decidir, nadie me ha entregado una guía y yo solo veo gente que al mes de conocerse se casa, gente que después de terminar se compromete para siempre sin dudas y no entiendo cómo lo hacen, no sé si hay una receta secreta, no sé si depende de mí y de cómo otro me haga sentir, no entiendo nada y entro en pánico.
Nada de esto tiene sentido, mi miedo a perder el control cada vez se vuelve más y más irracional, mi miedo a que mis planes no salgan como lo he planificado cada vez me vuelve una persona más molesta, mi temor a no ser lo suficientemente buena cada vez me paraliza más, llevándome a estrategias estúpidas y disfuncionales, llevándome a la necesidad de emborracharme para sentirme viva, para sentir que no tengo miedos, que soy capaz, que aún hay espacio para la espontáneidad. Esos pequeños momentos son los que me han hecho volver a sentirme viva, así que bebí todo el 2017 y pasé con mi cabeza incrustada en la taza de mi baño, más que ese loco 2012 (aunque suene imposible)... y pese a que me pudo haber traido horribles consecuencias... tu estuviste ahí conmigo, nunca me abandonaste, siempre fuiste comprensivo más de lo que jamás esperé... Tras cada momento de dolor, de temor, de duda... tu siempre estás conmigo, abrazándome, apoyándome, haciendo sacrificios gigantes por mi, los que la mayoría del tiempo incluye posponerte a ti y jamás me lo sacas en cara, me haces ver que todo lo que haces es porque me amas, me haces ver que harás todo por verme feliz, aunque a veces el todo no sea bueno, aunque signifique no decirme que no y guardártelo, aunque implique que te alejes de amigas, aunque sienta que solo te hago daño con mis temores y no te lo mereces porque durante estos años no has hecho más que amarme, con tus virtudes y defectos, con tus temores y esperanzas... todo lo que has hecho ha sido darme todo de ti... Y aún así soy una malagradecida por no mostrarme cómo soy al 100%, y a veces pienso que debería decirte todo esto, que debería ser honesta porque sé que me apoyarías, que me abrazarás y me ayudarás a encontrar la manera de resolver todo, porque siempre lo has hecho... Y así sigo sin entender, sin darme cuenta de cuánto me amas, de que cuando me dices "no sabes cuánto te amo" de verdad es así, que no soy consciente de todo lo que haces por mí y todo lo que podrías hacer por mi, y eso no hace más que hacerme sentir como una malagradecida que no te merece.
No quiero que mis temores te alejen, no quiero seguir replicando el prototipo de persona herida que daña a otros, yo solo quiero esta vez cerrar ese ciclo de una vez por todas y darme la oportunidad de ser feliz junto a ti, de estar sentada en ese bus, tomando tu mano, mientras toda la niebla a mi alrededor no me perturbe, sabiendo que no tengo cómo controlar lo que ocurre a mi alrededor, pero sabiendo que meintras sostenga tu mano, nuestro destino es la felicidad. Solo quiero darme la oportunidad de ser feliz y dejar de ponerme trampas a mi misma que me lo impidan, tan solo necesito una vez más de tu apoyo y comprensión, solo necesito tu paciencia y compañía hasta sentir que las heridas han sanado... solo te necesito a ti dentro de esta neblina.
Nunca comprendí, nunca quise ver... Nunca le he dicho a nadie y cuando intento decirle a él no puedo, por temor a que lo malinterprete. Nunca le he dicho a nadie lo que significó para mi ese 1 de mayo del 2009... Ese día en que mi burbuja explotó, ese día en que todas las expectativas que tuve se fueron al carajo, ese día en que nunca más pude recomponerme. Desde ese día, hubo una parte de mí que se quebró y nunca volvió a ser como era, el cliché del espejo roto en que se ven las marcas se volvió cierto con los años, ahí comprendí que los clichés existen por algo. Y ese cliché me pena, ese fantasma me persigue y me inmoviliza hasta hoy, casi 9 años después ese espejo sigue roto y me impide construir nuevas expectativas.
Ese futuro rosado, esa familia perfecta con hijos de la mano, esas caminatas por la playa hasta ser viejos se quebraron... y no sé si puedo hacer eso ahora. Me aterra, me da pánico, me hace sobrepensar, racionalizar... Le sumo la historia de mis padres y obtengo una imagen bastante perturbadora del matrimonio, de pasar una vida juntos.
No quiero decirle que no me atrevo a ver un futuro juntos, no me atrevo a decirle que no es por él, que él es un hombre maravilloso, probablemente el mejor que encuentre en el mundo, pero no me atrevo a volver a abrir esas heridas del pasado ante la posibilidad futura de que mi espejo se haga mierda y esta vez no queden pedazos para rearmarlo. No me atrevo a decirle que estoy quebrada por dentro sin que no me comprenda, arriesgándome a perder lo que podría ser mi única poprtunidad de ser feliz para siempre. No me atrevo a explicarle que yo no solía tener miedo, yo no solía ser celosa, yo no solía ser insegura, que en el proceso de tratar de arreglarme dañé a otra gente en el camino, no me atrevo a mostrarle mi vulnerabilidad, porque después de la última vez que lo intenté pude ver cómo su mirada cambió, como su imagen de mi fue distinta, me sentí expuesta y aterrada a la vez, una parte de mi sintió que lo perdió aunque él lo niegue, una parte de mi sintió que ya no estaba en su altar, que pasaba a ser otro ser humano como los demás, uno importante pero otro ser humano al fin y al cabo. No me atrevo a decirle nada a él porque tras todos estos años aún no logro descubrir qué está mal conmigo, por lo que el más mínimo intento por hablarle sería como mi segunda sesión con la psicóloga hace 2 años atrás, 45 minutos continuos de mí diciendo "no sé".
Tengo miedo, veo como todos mis cercanos se estabilizan, se comprometen... siento esa presión de "Hola, tienes 26 años y sigues soltera", junto con la presión de que no quiero que mis padres partan antes de verme con un anillo en la mano, la misma mano que mi mamá se esmeró tanto por salvar cuando tuve un accidente y me rompí el dedo anular de la mano izquierda, el mismo ahinco de cuando le exigió al cirujano que dejara mi dedo perfecto porque el día de mañana habría un anillo ahí.
Siento la presión del mundo sobre mí, siento la presión diaria de él diciéndome que quiere pasar el resto de su vida conmigo cuando yo aún no resuelvo mis temas y mi visión a futuro está con una densa niebla, la que me recordaba a los viajes por la mañana hacia Lampa pasando por Lo Echevers, esa niebla que no te dejaba ver más allá de 10 metros en frente tuyo. Así me siento, sentada en un asiento de esa micro, muerta de frío, mientras lo único que puedo ver a mi alrrededor es blanco, confiando en que el conductor no fallara, rogando para que todo pasara pronto, sin saber cómo sería, pero sabiendo que debía llegar a mi destino. No sé cuál es mi destino y tengo terror a equivocarme, soy la peor tomando decisiones, me puedo tardar horas escogiendo algo para comer y derrepente el mundo me bombardea con la idea del matrimonio. No estoy hecha para esto, no sirvo para decidir, no sirvo para todo lo que esto significa, tengo pánico de esos amigos que un día criticaron la relación y que el día mañana se planten frente a mi diciendo "te lo dije", ya sea con lenguaje verbal o no verbal, tengo pánico a equivocarme, a tomar la decisión incorrecta y nadie me ayuda a aprender cómo perder ese miedo. Nadie me ha enseñado a qué debería hacerle caso para decidir, nadie me ha entregado una guía y yo solo veo gente que al mes de conocerse se casa, gente que después de terminar se compromete para siempre sin dudas y no entiendo cómo lo hacen, no sé si hay una receta secreta, no sé si depende de mí y de cómo otro me haga sentir, no entiendo nada y entro en pánico.
Nada de esto tiene sentido, mi miedo a perder el control cada vez se vuelve más y más irracional, mi miedo a que mis planes no salgan como lo he planificado cada vez me vuelve una persona más molesta, mi temor a no ser lo suficientemente buena cada vez me paraliza más, llevándome a estrategias estúpidas y disfuncionales, llevándome a la necesidad de emborracharme para sentirme viva, para sentir que no tengo miedos, que soy capaz, que aún hay espacio para la espontáneidad. Esos pequeños momentos son los que me han hecho volver a sentirme viva, así que bebí todo el 2017 y pasé con mi cabeza incrustada en la taza de mi baño, más que ese loco 2012 (aunque suene imposible)... y pese a que me pudo haber traido horribles consecuencias... tu estuviste ahí conmigo, nunca me abandonaste, siempre fuiste comprensivo más de lo que jamás esperé... Tras cada momento de dolor, de temor, de duda... tu siempre estás conmigo, abrazándome, apoyándome, haciendo sacrificios gigantes por mi, los que la mayoría del tiempo incluye posponerte a ti y jamás me lo sacas en cara, me haces ver que todo lo que haces es porque me amas, me haces ver que harás todo por verme feliz, aunque a veces el todo no sea bueno, aunque signifique no decirme que no y guardártelo, aunque implique que te alejes de amigas, aunque sienta que solo te hago daño con mis temores y no te lo mereces porque durante estos años no has hecho más que amarme, con tus virtudes y defectos, con tus temores y esperanzas... todo lo que has hecho ha sido darme todo de ti... Y aún así soy una malagradecida por no mostrarme cómo soy al 100%, y a veces pienso que debería decirte todo esto, que debería ser honesta porque sé que me apoyarías, que me abrazarás y me ayudarás a encontrar la manera de resolver todo, porque siempre lo has hecho... Y así sigo sin entender, sin darme cuenta de cuánto me amas, de que cuando me dices "no sabes cuánto te amo" de verdad es así, que no soy consciente de todo lo que haces por mí y todo lo que podrías hacer por mi, y eso no hace más que hacerme sentir como una malagradecida que no te merece.
No quiero que mis temores te alejen, no quiero seguir replicando el prototipo de persona herida que daña a otros, yo solo quiero esta vez cerrar ese ciclo de una vez por todas y darme la oportunidad de ser feliz junto a ti, de estar sentada en ese bus, tomando tu mano, mientras toda la niebla a mi alrededor no me perturbe, sabiendo que no tengo cómo controlar lo que ocurre a mi alrededor, pero sabiendo que meintras sostenga tu mano, nuestro destino es la felicidad. Solo quiero darme la oportunidad de ser feliz y dejar de ponerme trampas a mi misma que me lo impidan, tan solo necesito una vez más de tu apoyo y comprensión, solo necesito tu paciencia y compañía hasta sentir que las heridas han sanado... solo te necesito a ti dentro de esta neblina.
sábado, 5 de noviembre de 2016
Armónicos
Este es uno de esos momentos en que vuelvo a este lugar sin un propósito claro más que una necesidad de querer hacer algo por mi.
En este minuto estoy intentando buscar ese espacio mio, buscando un sonido que suene al ritmo de mi ser, buscando un sonido armónico. Busco esa música que suena al ritmo que mi mente quiere bailar, para perderme en eso... en esto. Busco ese tono grave que atraviese mis músculos, esa nota que llegue a mis huesos y resuene en mí. La música llega mejor al self cuando no hay nada más por oír. ..
jueves, 30 de junio de 2016
Sesión 6
Ya va un mes y medio... Ha sido mucho de pensar, analizar, reprogramar, resignificar... Ha sido un hermoso viaje de reencontrarme, de revivir pero a la vez de enfrentar los que parecían fantasmas que yo misma construí con un poco de ayuda de otros. Ha sido un bello viaje de individuación que he debido caminar y que estas semanas comenzaré a vivir un poco más desde mi y sin tanta ayuda.
La semana recién pasada al fin recibí, tras una agotadura lucha, mi certificado de título. Con esto se ha iniciado un nuevo viaje que he resignificado como un nuevo mundo de infinitas posibilidades. Pese a todo me siento tranquila, sé lo que debo hacer mientras busco trabajo. Quiero seguir en este camino, no quiero volver a dejarme ir. Esta posición me sienta tan bien... Extrañaba sentirme yo, sentirme capaz, sentirme activa, con proyectos, con vida y energía.
Aún falta mucho por hacer, es cierto, pero debo comenzar a abrazar la incertidumbre, abrazarme a mí con todo lo que soy, abrazar la idea de que una cualidad no es necesariamente mala o buena, sino que puede ser ambas todo dependiendo del contexto. Abrazar las infinitas posibilidades, abrazar los desafíos como una oportunidad de aprendizaje.
Recordatorio: Volverse individuo para dejar de ser el monito que cuelga de la mamá gorila.
Desafíos, proyectos, ideas... Solo falta hacer y concretar, no olvidar tomar las acciones para alcanzar lo que mis pensamientos desean!
... Estar exactamente donde se debe estar, cerrar los ojos y confiar en el universo...
La semana recién pasada al fin recibí, tras una agotadura lucha, mi certificado de título. Con esto se ha iniciado un nuevo viaje que he resignificado como un nuevo mundo de infinitas posibilidades. Pese a todo me siento tranquila, sé lo que debo hacer mientras busco trabajo. Quiero seguir en este camino, no quiero volver a dejarme ir. Esta posición me sienta tan bien... Extrañaba sentirme yo, sentirme capaz, sentirme activa, con proyectos, con vida y energía.
Aún falta mucho por hacer, es cierto, pero debo comenzar a abrazar la incertidumbre, abrazarme a mí con todo lo que soy, abrazar la idea de que una cualidad no es necesariamente mala o buena, sino que puede ser ambas todo dependiendo del contexto. Abrazar las infinitas posibilidades, abrazar los desafíos como una oportunidad de aprendizaje.
Recordatorio: Volverse individuo para dejar de ser el monito que cuelga de la mamá gorila.
Desafíos, proyectos, ideas... Solo falta hacer y concretar, no olvidar tomar las acciones para alcanzar lo que mis pensamientos desean!
... Estar exactamente donde se debe estar, cerrar los ojos y confiar en el universo...
martes, 17 de mayo de 2016
Sesión 1.
Bueno, durante bastante tiempo este fue mi espacio de reflexiones, desahogo y crecimiento personal. Eso hasta que sentí que le permitía la entrada a mi mundo interno a demasiadas personas, es por ese motivo que el día de hoy decidí recuperar este espacio y hacerlo privado para así volver a tener este espacio terapéutico.
Estoy en un momento de mi vida en que las cosas parecen no estar del todo bien, pese a que mirando bajo un lente objetivo pareciera estarlo. Lamentablemente soy propietaria de una autocrítica terrible, herencia de la crianza de mis padres, esa frase de "nunca haces nada bien, siempre falta algo" ha sido algo que con el transcurso de los años más me atormenta. Cada paso que doy, por muy motivada que esté a hacerlo en un principio, tarde o temprano siento que no estoy haciendo las cosas bien y deserto. Ha ocurrido con cosas de pequeña envergadura, como alguna actividad extracurricular tales como talleres de tela, cheerleader, teatro, escritura, baile, etc... No obstante, durante los últimos años esta parte de mi se ha transferido hacia áreas más estructurales de mi ser, como por ejemplo mi carrera profesional y es aquí donde surge un problema.
Siento que no soy buena en lo que hago, que estoy completamente desmotivada, tengo cosas pendientes por hacer en mi rubro y aún no logro hacerlas, siento que cada vez que haga algo no será lo suficientemente bueno, por lo tanto me paralizo y termino no haciendo nada (Indefensión aprendida detected). Siento que cada vez que intento aprender no lo hago por mi, siempre es por algún factor externo, siempre el locus de control externo me maneja y me desespera esta situación.
Vivo pendiente de la validación de otros, me encantaría que no fuera así pero por mucho que lo intento, al recibir un mínimo de validación mi ser se llena de júbilo. Algo debe faltar en mí, algo debe haber en mi ser que me cuesta tanto la introspección verdadera (no la divagación de pensamientos que suelo hacer). Esa sensación de que a mi vida la falta algo siempre está (estoy intentando hacer memoria desde cuándo lo siento así... me atrevería decir que a eso de los 18 años comenzó).
Vivo pendiente del pasado, siento que hubo una época de mi vida en la que era feliz con las cosas más mínimas, irradiaba felicidad y amor al mundo, eso fue a eso de mis 16-17 años... Y algo ocurrió conmigo que de un día a otro esa sensación de plenitud emocional se me escapó.
Siento esas ganas de volver al pasado, volver a ser una adolescente sin preocupaciones, con amistades, con muchas posibilidades frente a mi... Eso es lo que más extraño, sentir que el mundo era una infinidad de posibilidades, hoy por hoy siento que mi camino ha avanzado mucho y de manera en que me asusta, me asusta porque no estoy segura si he elegido el camino correcto, no elegir este cmaino sería una desilución para mis padres y mi familia (denuevo ese interés por la validación de otros desde afuera y no desde la satisfacción personal).
Me siento perdida, desconcertada, desorientada. Siento que no soy suficiente, que no basto para mí ni para nadie. Siento que lo que más me gusta hacer es lo que más temor me da de hacer, porque la posibilidad del error me aterroriza y termino decidiendo no hacer nada y dejar mis intereses de lado. Le tengo terror a equivocarme, es un tema que surgió en mi último espacio terapéutico. Recuerdo que el psicólogo una vez me dijo "Las personas más exitosas no son las que menos se equivocan, sino las que más lo hacen". Me hizo mucho sentido desde lo cognitivo, y lo sigo pensando así... pero de pensarlo a intentarlo es un paso que me da terror de dar. Soy pésima para salir de mi zona de confort. Entiendo que mientras no haga esto, las cosas seguirán igual de planas, pero... Cómo salir de aquí? En verdad quiero salir de aquí? Quizás ese sea el punto, no tengo la motivación necesaria para tomar mi vida por la riendas y hacerle "Arre, mierda!". Quizás aún no llego a ese punto en que encuentre la motivación, quizás siga sin encontrarlo en mucho tiempo... Por qué esto me angustia tanto?
Me quedé pensando en las grandes oportunidades que han llegado a mi vida y que nunca he tomado, oportunidades de investigar, de presentar en congresos, de publicar un libro, de especializarme... Oportunidades que suelen quedarse en eso, solo oportunidades y no hechos (aún no logro concretar nada en mi vida).
A veces pienso que la vida ha sido demasiado dura conmigo, todo lo que quiero me cuesta el triple que a la gente común. Este es el punto del relato en que quiero mencionar mi infancia.
Usualmente mi memoria es pésima, pero hay ciertos eventos y situaciones de mi infancia que recuerdo con mucha vividez. Intentaré relatar algunos de ellos aunque parecieran no tener conexión entre sí.
-Un día en que peleamos con mi hermano Simón (tenía cerca de 7 años), mi mamá nos pilló y corrió para pegarnos. Recuerdo que me escondí bajo la cama, mi mamá me encontró pero no lograba sacarme de ahí... Su rostro desfigurado por la ira es algo que nunca más olvidé.
-Los días viernes (a los 7-8 años) eran "el día del completo", porque mamá iba al negocio del frente, me compraba un completo para mi sola y me dejaba en su pieza viendo monitos animados hasta tarde. Era mi día favorito... hasta que un día se me ocurrió levantarme a la cocina de madrugada, grande fue la sorpresa al ver a mi madre en el suelo del living desnuda junto a otro hombre, un taxista de nombre Marcelo creo. Este fue el proceso en que mis padres se separaban y volvían... no detallaré más de eso.
-El día en que se me dio vuelta la leche en mi bandejita de plástico naranja, llamé a mi padre y se indignó porque no podía hacer nada bien, corrió el plumón de la cama para destaparme y hacerme salir de la cama y terminó derramando mi leche en toda la cama y pared. Me volvió a culpar a mi por esta situación. Ha sido de las pocas veces en que he visto a mi padre indignado (usualmente por cosas mínimas que lo sacan de quicio).
-El día en que mi madre leyó mi diario de vida a eso de los 8 años, donde relataba cómo la vi a ella y al taxista y cuánto lo odiaba a él. Mi madre diciéndome que no debía ser así con las personas.
-Todas las veces que estuve sola en casa y debía hacerme almuerzo, la vez que quemé la hamburguesa y mi vecina Angélicca debió venir para ayudarme ya que casi quemo la casa estando sola.
-La vez que le robé 10.000 a mi mamá solo porque quería ser popular en el colegio, les di dinero a todas las niñas ese día en el recreoo, me sentí la más popular... Hasta que me descubrieron y avisaron a mi madre.
-Recuerdo que cuando niña me hacía en la cama con frecuencia hasta eso de los 10 u 11 años. En una oportunidad no pude controlar mis esfínteres en el colegio y me hice "del dos".
-Recuerdo que cuando chica me llevaron al psicólogo, recuerdo que me hacía dibujar las cosas que me daban susto. En una oportunidad dibujé el perro de la esquina de mi casa que me asustaba. El resto de las sesiones fueron terribles, ella intentaba preguntarme cosas y yo no hablaba. (Años después me reencontré con esa psicóloga, estuve a cargo de ella en mi lugar d epráctica.. lugar donde me fue pésimo y ni siquiera terminé mis deberes, esto por no saber pedir ayuda cuando la necesité).
-Recuerdo que mi hermano mayor era mi ídolo... cuando pequeña me iba a dormir con él cada vez que mis papás discutían. Esto fue hasta la adolescencia en que empezaron sus problemas... y cada vez dejó de ser más mi ídolo... pasó a ser alguien que con cada acto me desilucionaba más y más. Al punto que actualmente no tenemos relación, nos saludamos, hablamos de alguna banalidad y nada más. No sé cómo llegamos a eso, todos nos decían que cuando pequeños solíamos andar juntos para todas partes...
-Son muy pocos los recuerdos de mi infancia con mi papá, uno de ellos eran las visitas a su pieza (cuando se separaba de mi mamá), estaba en Stgo. Centro, cerca de Av. Brasil. Vivía en condiciones miserables. Ahora que lo pienso mi papá siempre ha sido como un ente en mi familia, está físicamente pero nunca expresa nada. Tiene un tema con la expresión de sus emociones, especialmente con las muestras de afecto. Escasas han sido las ocasiones en que me ha dado un abrazo.
En resumen... M infancia fue guiada por mi madre en la flor de su Trastorno de Personalidad y mi padre Evitativo. Nunca me di cuenta de lo sola que me sentía, solo recuerdo que somatizaba mucho. Mucho de ellos vive en mi persona ahora, a ratos pienso que mi psyque se parece más a la de mi padre. Una persona ansiosa, evitativa, melancólica hasta decir basta. De mi madre tengo esas ganas de ayudar al mundo a pesar de yo no tener nada, su alegría y afectuosidad. Siento que mi estructura en sí se parece más a la de mi padre, aunque los matices se acercan a mi mamá. Es por eso que al ver a mi papá me asusta que un día termine siendo como él. Introvertido hasta no poder más, melancólico, mañoso, obsesivo, sobreestructurado.
No quiero ser así, tampoco quiero ser como soy ahora, me preocupa mi futuro y vivo pegada en el pasado... EN resumen, estoy en cualquier parte menos en el presente.
Estoy en un momento de mi vida en que las cosas parecen no estar del todo bien, pese a que mirando bajo un lente objetivo pareciera estarlo. Lamentablemente soy propietaria de una autocrítica terrible, herencia de la crianza de mis padres, esa frase de "nunca haces nada bien, siempre falta algo" ha sido algo que con el transcurso de los años más me atormenta. Cada paso que doy, por muy motivada que esté a hacerlo en un principio, tarde o temprano siento que no estoy haciendo las cosas bien y deserto. Ha ocurrido con cosas de pequeña envergadura, como alguna actividad extracurricular tales como talleres de tela, cheerleader, teatro, escritura, baile, etc... No obstante, durante los últimos años esta parte de mi se ha transferido hacia áreas más estructurales de mi ser, como por ejemplo mi carrera profesional y es aquí donde surge un problema.
Siento que no soy buena en lo que hago, que estoy completamente desmotivada, tengo cosas pendientes por hacer en mi rubro y aún no logro hacerlas, siento que cada vez que haga algo no será lo suficientemente bueno, por lo tanto me paralizo y termino no haciendo nada (Indefensión aprendida detected). Siento que cada vez que intento aprender no lo hago por mi, siempre es por algún factor externo, siempre el locus de control externo me maneja y me desespera esta situación.
Vivo pendiente de la validación de otros, me encantaría que no fuera así pero por mucho que lo intento, al recibir un mínimo de validación mi ser se llena de júbilo. Algo debe faltar en mí, algo debe haber en mi ser que me cuesta tanto la introspección verdadera (no la divagación de pensamientos que suelo hacer). Esa sensación de que a mi vida la falta algo siempre está (estoy intentando hacer memoria desde cuándo lo siento así... me atrevería decir que a eso de los 18 años comenzó).
Vivo pendiente del pasado, siento que hubo una época de mi vida en la que era feliz con las cosas más mínimas, irradiaba felicidad y amor al mundo, eso fue a eso de mis 16-17 años... Y algo ocurrió conmigo que de un día a otro esa sensación de plenitud emocional se me escapó.
Siento esas ganas de volver al pasado, volver a ser una adolescente sin preocupaciones, con amistades, con muchas posibilidades frente a mi... Eso es lo que más extraño, sentir que el mundo era una infinidad de posibilidades, hoy por hoy siento que mi camino ha avanzado mucho y de manera en que me asusta, me asusta porque no estoy segura si he elegido el camino correcto, no elegir este cmaino sería una desilución para mis padres y mi familia (denuevo ese interés por la validación de otros desde afuera y no desde la satisfacción personal).
Me siento perdida, desconcertada, desorientada. Siento que no soy suficiente, que no basto para mí ni para nadie. Siento que lo que más me gusta hacer es lo que más temor me da de hacer, porque la posibilidad del error me aterroriza y termino decidiendo no hacer nada y dejar mis intereses de lado. Le tengo terror a equivocarme, es un tema que surgió en mi último espacio terapéutico. Recuerdo que el psicólogo una vez me dijo "Las personas más exitosas no son las que menos se equivocan, sino las que más lo hacen". Me hizo mucho sentido desde lo cognitivo, y lo sigo pensando así... pero de pensarlo a intentarlo es un paso que me da terror de dar. Soy pésima para salir de mi zona de confort. Entiendo que mientras no haga esto, las cosas seguirán igual de planas, pero... Cómo salir de aquí? En verdad quiero salir de aquí? Quizás ese sea el punto, no tengo la motivación necesaria para tomar mi vida por la riendas y hacerle "Arre, mierda!". Quizás aún no llego a ese punto en que encuentre la motivación, quizás siga sin encontrarlo en mucho tiempo... Por qué esto me angustia tanto?
Me quedé pensando en las grandes oportunidades que han llegado a mi vida y que nunca he tomado, oportunidades de investigar, de presentar en congresos, de publicar un libro, de especializarme... Oportunidades que suelen quedarse en eso, solo oportunidades y no hechos (aún no logro concretar nada en mi vida).
A veces pienso que la vida ha sido demasiado dura conmigo, todo lo que quiero me cuesta el triple que a la gente común. Este es el punto del relato en que quiero mencionar mi infancia.
Usualmente mi memoria es pésima, pero hay ciertos eventos y situaciones de mi infancia que recuerdo con mucha vividez. Intentaré relatar algunos de ellos aunque parecieran no tener conexión entre sí.
-Un día en que peleamos con mi hermano Simón (tenía cerca de 7 años), mi mamá nos pilló y corrió para pegarnos. Recuerdo que me escondí bajo la cama, mi mamá me encontró pero no lograba sacarme de ahí... Su rostro desfigurado por la ira es algo que nunca más olvidé.
-Los días viernes (a los 7-8 años) eran "el día del completo", porque mamá iba al negocio del frente, me compraba un completo para mi sola y me dejaba en su pieza viendo monitos animados hasta tarde. Era mi día favorito... hasta que un día se me ocurrió levantarme a la cocina de madrugada, grande fue la sorpresa al ver a mi madre en el suelo del living desnuda junto a otro hombre, un taxista de nombre Marcelo creo. Este fue el proceso en que mis padres se separaban y volvían... no detallaré más de eso.
-El día en que se me dio vuelta la leche en mi bandejita de plástico naranja, llamé a mi padre y se indignó porque no podía hacer nada bien, corrió el plumón de la cama para destaparme y hacerme salir de la cama y terminó derramando mi leche en toda la cama y pared. Me volvió a culpar a mi por esta situación. Ha sido de las pocas veces en que he visto a mi padre indignado (usualmente por cosas mínimas que lo sacan de quicio).
-El día en que mi madre leyó mi diario de vida a eso de los 8 años, donde relataba cómo la vi a ella y al taxista y cuánto lo odiaba a él. Mi madre diciéndome que no debía ser así con las personas.
-Todas las veces que estuve sola en casa y debía hacerme almuerzo, la vez que quemé la hamburguesa y mi vecina Angélicca debió venir para ayudarme ya que casi quemo la casa estando sola.
-La vez que le robé 10.000 a mi mamá solo porque quería ser popular en el colegio, les di dinero a todas las niñas ese día en el recreoo, me sentí la más popular... Hasta que me descubrieron y avisaron a mi madre.
-Recuerdo que cuando niña me hacía en la cama con frecuencia hasta eso de los 10 u 11 años. En una oportunidad no pude controlar mis esfínteres en el colegio y me hice "del dos".
-Recuerdo que cuando chica me llevaron al psicólogo, recuerdo que me hacía dibujar las cosas que me daban susto. En una oportunidad dibujé el perro de la esquina de mi casa que me asustaba. El resto de las sesiones fueron terribles, ella intentaba preguntarme cosas y yo no hablaba. (Años después me reencontré con esa psicóloga, estuve a cargo de ella en mi lugar d epráctica.. lugar donde me fue pésimo y ni siquiera terminé mis deberes, esto por no saber pedir ayuda cuando la necesité).
-Recuerdo que mi hermano mayor era mi ídolo... cuando pequeña me iba a dormir con él cada vez que mis papás discutían. Esto fue hasta la adolescencia en que empezaron sus problemas... y cada vez dejó de ser más mi ídolo... pasó a ser alguien que con cada acto me desilucionaba más y más. Al punto que actualmente no tenemos relación, nos saludamos, hablamos de alguna banalidad y nada más. No sé cómo llegamos a eso, todos nos decían que cuando pequeños solíamos andar juntos para todas partes...
-Son muy pocos los recuerdos de mi infancia con mi papá, uno de ellos eran las visitas a su pieza (cuando se separaba de mi mamá), estaba en Stgo. Centro, cerca de Av. Brasil. Vivía en condiciones miserables. Ahora que lo pienso mi papá siempre ha sido como un ente en mi familia, está físicamente pero nunca expresa nada. Tiene un tema con la expresión de sus emociones, especialmente con las muestras de afecto. Escasas han sido las ocasiones en que me ha dado un abrazo.
En resumen... M infancia fue guiada por mi madre en la flor de su Trastorno de Personalidad y mi padre Evitativo. Nunca me di cuenta de lo sola que me sentía, solo recuerdo que somatizaba mucho. Mucho de ellos vive en mi persona ahora, a ratos pienso que mi psyque se parece más a la de mi padre. Una persona ansiosa, evitativa, melancólica hasta decir basta. De mi madre tengo esas ganas de ayudar al mundo a pesar de yo no tener nada, su alegría y afectuosidad. Siento que mi estructura en sí se parece más a la de mi padre, aunque los matices se acercan a mi mamá. Es por eso que al ver a mi papá me asusta que un día termine siendo como él. Introvertido hasta no poder más, melancólico, mañoso, obsesivo, sobreestructurado.
No quiero ser así, tampoco quiero ser como soy ahora, me preocupa mi futuro y vivo pegada en el pasado... EN resumen, estoy en cualquier parte menos en el presente.
viernes, 23 de octubre de 2015
Biografía de Loki
Él es Loki, mi mascota desde Febrero del 2015. Fue adoptado de un hogar temporal con aproximadamente 3 meses, antes de eso vivió en la calle. Tiene un hermoso pelaje café con una mancha blanca en su pecho, como si usara a diario una camisa formal. Sus ojos color miel son hermosos, además de sus característicos dedos extras en sus patitas traseras.
Loki debe ser lejos el perro más regalón y fiel que me ha tocado conocer, no puedo ir ni al baño tranquila sin que llore en la entrada de la puerta jajaja. El ser tan apegado a mi claramente trae problemas, como lo es el hecho de que cada vez que se queda solo siempre encuentra algo para romper, usualmente mis zapatos (debí tenerlo antes para usar la excusa de mi perro se comió mi tarea).
Es súper enérgico, pareciera que no se cansa nunca! Cada vez que visita a sus primos no deja de correr en el campo con ellos todo el día. También posee una fuerza tremenda para ser un perro de tamaño mediano, a estas alturas ya no logro quitarle su cordel rojo que sale en la foto porque me termina ganando. Me llama la atención lo esbelto que es, es como si fuera un perro fisicoculturista, tiene todos sus músculos muy marcaditos (que envidia! jajaja).
Otras curiosidades de Loki es que cuando duerme ronca como un león, pese a su carita tierna su ladrido es muy fuerte e imponente, con cada sonido extraño salta altiro a avisar. Tiene una paciencia de oro, aunque uno intente molestarlo nunca lo logra y solo se pone de guatita para que le hagan cariño. Cuando está con su pelito largo parece un cocker pero cuando se le corta parece un labrador. Es de esos perritos hediondos, si se echa en mi ropa para dormir debo echarla a la ropa sucia, por más que lo bañe cada 15 días, pasados los 5 días ya huele a perrito jajaja. También cada vez que bosteza emite un sonido muy tierno como diciendo "Aauum".
Es muy sociable con otros perros, le encanta por las mañanas en que pasa la basura juntarse con unos perros vecinos y romper las bolsas de basura que están en el piso (por más que intento llamarle la atención lo sigue haciendo)
Pese a todo es obediente conmigo, cuando lo llamo se acerca altiro y entiende las órdenes que le doy.
En resumen, no sé que sería de mi sin su infinita alegría y sus languetazos matutinos para despertarme. Te amo mi bebé hermoso!
Loki debe ser lejos el perro más regalón y fiel que me ha tocado conocer, no puedo ir ni al baño tranquila sin que llore en la entrada de la puerta jajaja. El ser tan apegado a mi claramente trae problemas, como lo es el hecho de que cada vez que se queda solo siempre encuentra algo para romper, usualmente mis zapatos (debí tenerlo antes para usar la excusa de mi perro se comió mi tarea).
Es súper enérgico, pareciera que no se cansa nunca! Cada vez que visita a sus primos no deja de correr en el campo con ellos todo el día. También posee una fuerza tremenda para ser un perro de tamaño mediano, a estas alturas ya no logro quitarle su cordel rojo que sale en la foto porque me termina ganando. Me llama la atención lo esbelto que es, es como si fuera un perro fisicoculturista, tiene todos sus músculos muy marcaditos (que envidia! jajaja).
Otras curiosidades de Loki es que cuando duerme ronca como un león, pese a su carita tierna su ladrido es muy fuerte e imponente, con cada sonido extraño salta altiro a avisar. Tiene una paciencia de oro, aunque uno intente molestarlo nunca lo logra y solo se pone de guatita para que le hagan cariño. Cuando está con su pelito largo parece un cocker pero cuando se le corta parece un labrador. Es de esos perritos hediondos, si se echa en mi ropa para dormir debo echarla a la ropa sucia, por más que lo bañe cada 15 días, pasados los 5 días ya huele a perrito jajaja. También cada vez que bosteza emite un sonido muy tierno como diciendo "Aauum".
Es muy sociable con otros perros, le encanta por las mañanas en que pasa la basura juntarse con unos perros vecinos y romper las bolsas de basura que están en el piso (por más que intento llamarle la atención lo sigue haciendo)
Pese a todo es obediente conmigo, cuando lo llamo se acerca altiro y entiende las órdenes que le doy.
En resumen, no sé que sería de mi sin su infinita alegría y sus languetazos matutinos para despertarme. Te amo mi bebé hermoso!
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